• Alba Filgueira Bouzas

¿El gateo está presente desde qué nacemos o se desarrolla en los primeros meses de vida?

El gateo permite a los bebés mover su cuerpo dentro del entorno y relacionarse con él, creando nuevos mapas cerebrales de percepción.


Durante décadas se ha pensado que el gateo era solamente una etapa previa a caminar pero, ¿podría ser algo más que eso? ¿podría ser esencial para la forma en la cual nos movemos?


Esta pregunta fue la que se realizó la directora del grupo de desarrollo de la Universidad de París, Marianne Barbu-Roth y, por ello, llevó a cabo una investigación sobre si el gateo observado en recién nacidos es controlado por el cerebro o es un reflejo como se pensaba.


En el vientre de la madre, los fetos pueden moverse con libertad, mostrando en muchos casos patrones contralaterales de movimiento. Cuando nacemos, la gravedad nos limita. La cabeza de un recién nacido constituye un tercio de su peso total, por lo que su movimiento se ve totalmente limitado ya que no tiene la suficiente fuerza en sus brazos y piernas.


Cuando colocas a un recién nacido en el agua, son capaces de, literalmente, gatear dentro del agua, realizando esos patrones contralaterales de movimiento. La pregunta es si este gateo es reflejo, desaparece y vuelve tras 8 meses o si es el cerebro el que controla el movimiento.


Para demostrar que el gateo es controlado directamente por el cerebro realizaron dos experimentos. Se sabe que el gateo tiene conexión directa con el sistema visual por lo que, ¿qué pasaría si a un recién nacido le dan la ilusión de que se está moviendo, se movería?.


Sujetando al recién nacido en suspensión sobre un fondo blanco con un patrón de puntos negros que se mueven todos en la misma dirección observaron que éstos "nadaban en el aire", realizando el patrón de movimiento de gateo.


El segundo experimento consistió en la creación de un "patín de gateo". Este invento fue creado para asistir a los bebés en el movimiento, ayudando a que se deslizaran más fácilmente reduciendo su peso. Con él observaron que, recién nacidos de dos días de edad, podían desplazarse de una manera increíble por todo el largo de la camilla.


Estos dos experimentos sugieren que el sistema nervioso central se encuentra en funcionamiento desde el nacimiento en cuanto al control de movimiento de gateo y que éste se encuentra "en reposo" hasta que el bebé tiene suficiente fuerza para moverse dominando su propio peso.


La directora del grupo de desarrollo de la Universidad de París, Marianne Barbu-Roth, concluye que el gateo no es una etapa transitoria, sino que desde el nacimiento somos cuadrúpedos y lo seguimos siendo por el resto de nuestra vida.


Si queréis saber más, os aconsejo ver el capítulo 3 de Babies en Netflix: "Aprendiendo a gatear", dónde podréis observar imágenes de los experimentos, las cuales son sorprendentes.

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