• Alba Filgueira Bouzas

Reflejos primitivos relacionados con el desarrollo de la visión

Los reflejos primitivos son los encargados de asegurar la supervivencia y la adaptación del recién nacido al nuevo entorno.


Cuando el bebé nace, su cerebro es inmaduro, solamente la base del mismo, el tronco encéfalo, tiene sus funciones bien definidas. Para conseguir crear nuevas conexiones neuronales y desarrollar un control motor correcto, el bebé deberá tener la posibilidad de moverse y de relacionarse con el entorno, pasando pasar por las distintas etapas de desarrollo.


Pero, si el cerebro del recién nacido es tan inmaduro; ¿cómo sobreviven en el nuevo entorno?, ¿qué guía sus movimientos?. La respuesta a estas preguntas es la misma, a través de los reflejos primitivos. Los reflejos primitivos son movimientos automáticos estereotipados controlados por el tronco encéfalo. Ayudarán a los bebés a crear una respuesta frente a diversos estímulos sensoriales permitiendo su supervivencia y adaptación al nuevo entorno. La actividad motora del recién nacido depende de estos reflejos. Éstos son desarrollados durante la gestación, cuando el feto está todavía en el útero materno, y ayudan al bebé, entre otras cosas, a salir por el canal del parto y a alimentarse.


Deben aparecer, cumplir su función y finalmente ser inhibidos logrando así movimientos motores más complejos. Si no son inhibidos dentro de los primeros 6 meses - 12 meses de vida (dependiendo de cada reflejo) van a impedir la obtención de patrones de movimiento voluntarios, interfiriendo así en la maduración del sistema nervioso central y dificultando la adquisición de nuevas habilidades.


La lista de reflejos primitivos es muy extensa pero, hoy os quiero hablar de tres reflejos primitivos que están directamente relacionados con la visión y con el equilibrio, ya que dependen sobre todo de un buen control del cuello y de la cabeza.


1. Reflejo tónico laberíntico

Su función es madurar el sistema de equilibrio logrando una segmentación de la cabeza con respecto al resto del cuerpo y de su actividad motriz. Si este reflejo no se inhibe va a impedir el desarrollo del reflejo de la cabeza erguida y el reflejo vestíbulo-ocular, el cual relaciona directamente el sistema vestibular con los movimientos oculares. 

Son niños con dificultades en los movimientos oculares, sobre todo en los movimientos oculares en vertical, los cuales no están maduros, por lo que, a la hora de la lectura, pueden tener problemas en los saltos de líneas. 

2. Reflejo tónico asimétrico del cuello

Su función es madurar patrones de movimiento más complejos a través del desarrollo de los movimientos en homolateral. Si no se inhibe habrá problemas en la postura y en la coordinación de movimientos contralaterales, como puede ser andar en bicicleta. Les costará sentarse en una silla durante mucho tiempo por lo que tendrán una mala distancia de trabajo en cerca, siendo ésta muy variable. 

Son niños con problemas en el desarrollo de los movimientos horizontales de la mirada, realizan malos rastreos visuales de izquierda a derecha y pueden tener parones a la hora de pasar la línea media de la página. 

3. Reflejo tónico simétrico del cuello 

Su función es lograr aumentar el tono muscular de la espalda y del cuello, consiguiendo más fuerza en los brazos y logrando el desarrollo de una buena postura. Si no se inhibe les costará mantener una buena postura sobre todo al estar sentado en clase, por lo que acabarán tumbados encima del libro y les costará mantener la atención. 

Son niños que pueden tener problemas en los cambios de enfoque, les costará ver nítidamente al cambiar la visión del libro a la pizarra y tendrán una distancia de trabajo corta e inadecuada. 

En un examen de control motor y de desarrollo del niño, será necesario la valoración de la integración de estos reflejos primitivos para tenerlos en cuenta a la hora de pautar el tratamiento más adecuado para cada caso.

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